No quiero pecar de miedosa, que me hartó ese papel. Necesito ser la villana aunque el papel no me siente ni lo sienta.
Pero tampoco necesito la retrospección de mi sandez para levantar la vanidad a un desconocido. No quiero jugar porque temo demasiado el perder.
Prefiero mantenerme estática con el corazón saltando como los roedores al ver una serpiente, delatados mortalmente por quien sustenta su existencia. Que paradoja natural!
Como decirlo sin ser totalmente sincera, si se desnuda mi conciencia al tenerte cerca, si sólo quiero tenerte cerca escuchando atento?
Que tonterìa, que ironìa.
Que falta de tino, y me pregunto por q no lo intento? Y despuès, la soledad resentida, esconde mi libertad, y me pregunto, por q sí?